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Historias de Aetérnum: Rumores de Aguas Fétidas

18 de noviembre de 2020
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General
"Hay una razón por la que me quedo en este lado de la isla", dijo Reese el Vigía, apartando sus ojos de mí. "... y esa razón es Aguas Fétidas". Llevo ya unos meses en la isla, trabajando sobre todo en la tala de árboles y cortando madera para unos cuantos de los asentamientos. Hace unos días, escuché a algunos de los otros leñadores intercambiando rumores sobre un bosque que albergaba una gran reserva de Azoth, como en ningún otro lugar de Aetérnum. Hoy, estaba entregando suministros al puesto avanzado que hay a orillas de Ocaso. No muchos están dispuestos a hacer el trayecto que lleva hasta allí, ya que apenas se le sacan beneficios, pero recuerdo la deuda que debo a los Vigías: no habría podido salir del fuerte oleaje que me arrastraba de no haber sido por ellos. Llevar algunos suministros hasta allí no es una gran muestra de agradecimiento, pero es algo. Reese, unos de los Vigías veteranos, estaba de servicio, y supuse que si alguien conocía las partes extrañas de la isla, sería él. Así que pregunté si sabía de qué hablaban los leñadores.
"Esa razón es Aguas Fétidas", repitió Reese, saliendo de su aturdimiento. "Lo estás haciendo bien aquí. Lo único que encontrarás allí es muerte". Entrecerró los ojos mirando al sol y giró su mirada de vuelta hacia la playa. Siempre alerta por si ve a otros supervivientes. "Muchos muchachos como tú han pensado en dirigirse hacia Aguas Fétidas", dijo él, "en busca de un muelle tranquilo alejado del gentío de la ciudad, un lugar en el que pescar. Escuchan hablar sobre grandes árboles y un exuberante terreno que parecen salidos de sus sueños. Pero esos árboles están protegidos, y no quieren visitantes". Los ojos de Reese comenzaron a brillar con una intensidad, una ira, que jamás vi antes. Exhalando con fuerza, continuó: "O quizá te atraiga la idea de utilizar el poder con el que los Antiguos jugaron. Esas ruinas no se parecen en nada a lo que has visto aquí en Ocaso, y las cosas que las protegen son más viejas y más fuertes que cualquier cosa con la que puedas enfrentarte en esta isla. El poder de ese lugar maldito atrajo a muchos otros antes que a ti; incluso a una reina pirata, según los rumores. Todos desaparecidos ya". Reese me dio una fuerte palmada en la espalda. "Confía en mí: no quieres ir a Aguas Fétidas". Me alejé y consideré su advertencia. Reese lleva muchísimo tiempo en la isla y ha visto fracasar a muchos recién llegados. Eso volvería precavido a cualquiera. Pero yo soy tan diestro con mi destral y mi lanza como lo soy con mi hacha de leñador, y si los árboles de Aguas Fétidas son realmente tan increíbles como afirmaron los leñadores... Seguro que la recompensa merecerá correr el riesgo, ¿verdad? Creo que quizá sea hora de que parta para ver si hay algo de cierto en esos rumores. - Pierre Laurent